miércoles, 30 de junio de 2010


-¿Qué esperas tan tarde despierta y ensima en el ordenador?

-A él.

-¿Y qué esperas de él?

-Ya no lo sé, siempre me esperé lo mejor, la mejor de las experiencias, el mejor sentimiento, la mejor de las frases más bonitas, lo mejor de lo mejor, imagino que eso es lo que espero, pero no está, así que...espero.

-¿No esperarás a que todo eso sea cierto? y si fuera cierto, ¿no esperarás a que sea lo mejor, no?

-No sé que espero ya, ni que es lo que quiero, bueno sí, él es lo que quiero, y como ya te he dicho, espero lo mejor.

-¿Y después de tanto tiempo no has aprendido nada de él?

-¿Te acuerdas tú de lo que aprendiste en tus días de colegio? Esos días en que no querías levantarte y menos aguantar a profesor que pensaban saberlo todo de ti.

-No.

-¿Te acuerdas de los momentos pasados con las personas que más querías?

-Sí.

-Eso es todo lo que tengo que decir.

PD: Dicen que venimos al mundo a sufrir, que la vida es un engaño, que si juegas tienes que jugar a ganar... Sin embargo cuando tienes unos cien años, dicen que de lo único que te acuerdas es de las cosas buenas y lo único que lamentarás en de lo corta que es la vida.

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