A mí el paso de los años me ha servido para darme cuenta, de que no tiene sentido vivir para amargarte, y con esto no me refiero a que si estas pasando alguna clase de crisis te suicides, sino que te des cuenta de que más allá de los tantos problemas siempre hay muchísimas razones por las cuales sonreír, y yo, soy feliz.
Soy feliz desde que nací y mis padres me dieron cariño, he crecido llena de felicidad y gente que me quiere, gente que me hace feliz, porque en los días que no tengo ganas de nada, de no hacer nada por el resto de mi vida, aparecen esas personas y hacen que no tenga ganas de hacer nada más que estar con ellos, y que ese momento sea eterno. Porque con ustedes me olvido de todo y en mi cara solo hay una gran sonrisa.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar